Recopilación de artículos periodísticos con enfoque científico de El Salvador.
domingo, 9 de septiembre de 2012
Importancia de la Literatura en El Salvador
Monumental investigación sobre la importancia de la Literatura en El Salvador, primera de una serie de publicaciones de la fundación AccesArte.
Escrito por la Dra. Tania Pleitez Vela.
Índice General:
Formación profesional: creación y crítica literaria
129 Autores
155 Grupos y talleres literarios
161 Investigación y crítica literaria
176 Producción y oficios de la edición
176 Breves antecedentes del oficio editorial
180 Editores y lectores profesionales
210 Corrección de estilo
215 Antologías
222 Traducción
225 Difusión de la producción literaria
225 Periodismo cultural y digital y publicaciones profesionales
243 Librerías
252 Gestión cultural
267 Otros espacios y eventos dirigidos a la cuestión literaria
269 Acceso y consumo del público de la cultura literaria
269 Educación y cultura
302 Red de Casas de la Cultura
304 Red de Bibliotecas Públicas
304 Espacios en la web
306 Preservación de los textos literarios
306 Bibliotecas públicas y universitarias
312 Centros de investigación y fondos bibliográficos
314 Derechos de autor
Enlace permanente con acceso a descarga:
http://www.scribd.com/doc/105335234/LITERATURA-Analisis-de-situacion-de-la-expresion-artistica-en-El-Salvador-por-Tania-Pleitez-Vela
sábado, 28 de julio de 2012
Aprovechar el océano
Este artículo corresponde al Periódico Electrónico titulado "Educar a las mujeres y las niñas"
![]() |
| Beatriz Recinos enseña geofísica y oceanografía a estudiantes interesados en matemáticas y ciencias. |
Nadia S. Ahmed es editora gerente de eJournal USA.
Beatriz Recinos no deja que ningún obstáculo se interponga en el camino de su educación. Como estudiante en la Universidad de El Salvador, Recinos se interesó por la oceanografía en una visita a la Institución Scripps de Oceanografía en San Diego (Estados Unidos) cuando era estudiante de secundaria y estaba visitando a familiares.
Cuando comenzó la universidad, Recinos sabía que quería estudiar oceanografía, pero no se ofrecía como una de las concentraciones académicas. De hecho, según explica Recinos, “no existe la Licenciatura de oceanografía en América Central. En Costa Rica ofrecen la titulación de biología marina, pero está demasiado lejos de donde vivo”. En lugar de ello, Recinos decidió especializarse en física. Si bien hay muchas mujeres que estudian química o biología en su universidad, no hay muchas que estudien física y no hay ninguna profesora de física. Pero Recinos piensa que a medida que más mujeres como ella inicien sus carreras en campos como la física, más jóvenes estudiarán estas disciplinas.
A pesar de las limitaciones, Recinos estaba decidida a estudiar oceanografía. En el año 2008, tuvo su oportunidad cuando se fue a estudiar durante un año a la Universidad de Humboldt, en Arcata (California), con una beca del programa Global Undergraduate Exchange Program (UGRAD) [programa global de intercambio para universitarios]. “Las clases me resultaron realmente interesantes. Fue la mejor experiencia para mí y para mi carrera”, según explica. En Humboldt, Recinos y los demás estudiantes de la carrera salían al mar a recolectar muestras y Recinos vivió su primera experiencia directa con la oceanografía. Cuando regresó a El Salvador, Recinos sabía que la oceanografía era su campo.
Sin embargo, Recinos también quiso devolver algo a su comunidad y despertar el interés por la oceanografía en otros estudiantes. Según explica: “Es una disciplina muy interesante porque [se] relaciona con las ciencias de la tierra y el calentamiento global”. Quería iniciar a los estudiantes en el estudio de la oceanografía para que pudiesen aplicar sus conocimientos para resolver desafíos globales como el cambio climático. “Es una experiencia muy positiva orientar a jóvenes estudiantes para [que] rectifiquen esos problemas”.
Recinos y una compañera suya del programa UGRAD, Fátima Soriano, recibieron una beca Fulbright “Construyendo un futuro mejor” para crear y enseñar dos cursos. Uno es un curso de geofísica para estudiantes de secundaria que incorpora lecciones de oceanografía en el plan de estudios. “Pueden aplicar lo que aprenden en física y matemáticas”, dijo.
Recinos ayudó a enseñar la clase hasta hace poco, cuando su agenda se volvió demasiado ocupada debido a que tenía una pasantía en una empresa local en la que aplica sus conocimientos de oceanografía a un proyecto de energía renovable. No obstante, todavía ayuda a enseñar la otra clase, un laboratorio de oceanografía para estudiantes de primer año de universidad. “Pueden empezar [a estudiar la oceanografía] desde el comienzo de sus carreras, a pesar de que no se ofrezca la concentración en oceanografía”.
Después de que Recinos se gradúe en 2012, espera cursar estudios de doctorado o realizar una maestría en oceanografía física o energía marina renovable con una beca Fulbright. “Me gustaría volver aquí y trabajar en proyectos de energía marina renovable aquí en El Salvador”, dijo. A través de la ciencia, Recinos espera contribuir a encontrar soluciones en cuestión de energía: “Una persona que sepa matemáticas, ciencia y tecnología pueden estar más atenta a los problemas de la gente y tratar de arreglar las cosas”.
Recinos ha demostrado que tiene el impulso de aplicar sus conocimientos para resolver los problemas y superar los retos. Para ella es importante “no dejar que nadie te menosprecie. Trabajar con ahínco y demostrar que uno también puede hacerlo”.
Tomado de:
http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/publication/2011/08/20110803141316x0.2836834.html#ixzz21xec0KXy
Etiquetas:
Beatriz Recinos,
ciencia,
El Salvador,
oceanografía,
oceanos
miércoles, 25 de julio de 2012
"Pulgarcito de América" no fue creación de Gabriela Mistral
![]() |
| Imagen del "Repertorio Centroamericano", donde Julio Enrique Ávila publicó su artículo "El Salvador, Pulgarcito de América", apelativo atribuido falsamente a la escritora chilena Gabriela Mistral |
» El único registro que existe indica que la frase fue acuñada por el escritor Julio Enrique Ávila en 1946.
CARMEN MOLINA
TAMACAS
Publicado en El Diario de Hoy, Martes,
27 de Octubre de 2009
La
famosa frase que identifica a El Salvador como "el Pulgarcito de
América" no fue acuñada por la Premio Nobel de Literatura Gabriel Mistral,
sino por un escritor salvadoreño que podría haber sido condenado al olvido.
Esa
afirmación se desprende del reciente estudio "El Salvador, Pulgarcito de
América (1946)" de Julio Enrique Ávila", del investigador salvadoreño
radicado en Estados Unidos, Rafael Lara Martínez.
Hoy,
en la cuarta edición del Congreso de Agencias de Publicidad (CLAPS), Lara
Martínez dijo que su hallazgo reafirma la urgencia de buscar las raíces de nuestra
cultura con documentos "de primera mano".
La
tradición oral indica que Mistral habría "bautizado" a El Salvador
durante su visita en 1931; luego, la frase fue retomada por el poeta Roque
Dalton en el inicio de su libro "Historias prohibidas del Pulgarcito".
"Para
mi sorpresa, descubrí que Historias prohibidas del Pulgarcito (1974) —libro que
se iniciaba con la "cita" de la chilena— representaba uno de los
libros más estudiados del autor salvadoreño. Sin embargo, ninguno de las
múltiples respuestas críticas de la obra roqueana se tomaba la molestia de
rastrear el origen documental de la famosa frase. Les bastaba repetir la máxima
en cuestión para asegurarle al lector instruido, pero ingenuo, que la chilena
era su autora original. Acaso, llegué a la conclusión semanas después, más que
críticos serían censores del dato primario que reseñaría hechos pretéritos.
Este nuevo silencio alimentó aún más mi curiosidad. El título mismo de la obra
más difundida de Dalton carecía de referente historiográfico objetivo",
explica Lara Martínez en la crónica de su pesquisa.
El
antropólogo y lingüista afirma que se "sumergió" en la obra de
Mistral, con el objetivo de encontrar el origen de la cita; pero la más cercana
dice: "en El Salvador se ha hecho en un mínimo de territorio un maximum de
trabajo", localizada en la edición de La Prensa del 20 de septiembre de
1931.
"No
obstante, la mayoría de personas que consultaba me aseguraba la autoría de la
chilena remitiéndome a fuentes que rebuscaba con mayor ahínco y leía infructuosamente.
De nuevo, ya sonaba a estribillo sin sentido, se me imponía el silencio o,
acaso, la conciencia tardía de la experiencia que la poeta laureada y sus
anfitriones habían vivido en el país. Hacía constar una distancia entre
vivencia y palabra", afirma.
Al
cabo, apunta Lara Martínez, la persona que le condujo al hallazgo definitivo
fue el investigador literario Carlos Cañas Dinarte, quien le aseguró tener
copia del documento original "con la frase canónica, repetida hasta el
cansancio". "La letanía no le correspondía a Mistral sino a un poeta
e intelectual salvadoreño olvidado de la primera mitad del siglo veinte: Julio
Enrique Ávila (1892-1968). De ser así, Dalton demostraba su amplio conocimiento
de la historiografía literaria nacional, a la vez que confesaba que un libre
arbitrio antojadizo guiaba su reescritura de la historia oficial. Había que
tergiversar a los clásicos".
Al
día siguiente, lo primero que hice al llegar a casa fue consultar las
historiografías canónicas de la literatura salvadoreña que tenía a mano. Todas
anotaban la existencia de un corto escrito intitulado "El Pulgarcito de
América" —más correctamente, "El Salvador, Pulgarcito de
América"— pero no asentaban fecha exacta de edición ni mencionaban la
fuente en la cual aparecía publicado. He aquí lo que referían sobre el autor y
su obra.
Lara ha publicado un
avance de esta investigación en el portal de la Asociación para el Fomento de
los Estudios Históricos en Centroamérica.
Lea:
El Salvador, Pulgarcito de América (1946) de Julio Enrique Ávila. Crónica de un hallazgo
Fauna y magia: Izalco en el Siglo XVII
CARMEN MOLINA TAMACAS
Publicado en El Diario de Hoy, Sábado, 18 de Agosto de 2007
"Hay alacranes y unos gusanos peludos que con cualquier cosa que su cuerpo toque, emponzoñan y a veces matan y otros que llaman ciento pies, tan malos y tan venenosos como los dichos; grandes culebras y culebras víboras malísimas, y otras sabandijas pestilenciales y muy dañosas de diferentes especies, que espantan con los malos efectos que ellas y con ellas hacen: hay unas que crían un cornezuelo en la cabeza de que los malos usan para sus sucias lujurias de efecto extraño, y para lo mismo hay unos escarabajos muy grandes, los cuernos de los cuales aún son peores y de más mala operación".
También los tacuacines, cocodrilos, cusucos y gatos monteses deben haber dado tremendo susto a los europeos, que por causas políticas o de fe emprendieron viajes a esta región del "nuevo mundo". La carta-relación del oidor de la real audiencia y cancillería de Guatemala, Diego García de Palacio, dirigida a los reyes de España da cuenta de ello.
La suya, fechada el 3 de marzo de 1576, constituye, de acuerdo con el historiador Pedro Escalante Arce, "la primera descripción geográfica, de elementos culturales y del entorno natural" del sector habitado por los pipiles, en el occidente de El Salvador.
Esta carta debió haber sido la fuente de inspiración para la primera imagen de una región concreta de nuestro país difundida en Europa.
"Región de Los Izalcos" se titula este grabado elaborado por Teodoro de Bry, un aventajado discípulo de Alberto Durero (1471-1528), el artista más famoso del Renacimiento alemán.
De Bry nació en Bélgica, en 1528, y murió en Alemania, en 1598. "'Typographo vigilantissimo et solertissimo', se le llama a este artesano en una de sus obras -un tratado de arquitectura romana- que se conserva en la Biblioteca Nacional de Bogotá", según José Gómez, de la Biblioteca Luis Arango, de Colombia.
Su obra más famosa, añade Gómez, es la serie de ilustraciones que confeccionó para la Storia del mondo nuovo (1565), de Girolamo Benzoni, publicada en ediciones sucesivas desde 1594 hasta después de su muerte.
GENIAL BESTIARIO
"El grabado es hermoso en la medida que uno se identifica con él", explica el investigador literario Carlos Cañas Dinarte. Junto con Escalante Arce, decidieron retomar el grabado de De Bry para ilustrar la invitación a las jornadas centroamericanas de historia y ciencias de la tierra, que la Casa de las Academias organizó en junio y julio pasados.
Originalmente, la imagen carece de color. Para enfatizar la belleza y el contraste de sus elementos, los académicos encomendaron una intervención digital al diseñador Ricardo Castellón. Él utilizó los mismos verdes, morados, amarillos y azules que marcan gran parte de la obra de De Bry.
La ampliación plastificada del grabado, que ahora preside la sede de la Academia Salvadoreña de la Historia, revela los detalles de este original "bestiario". "Esta es la representación fantástica de animales medio mitológicos, basado definitivamente en la lectura de la carta-relación de García de Palacio", apuntó Escalante Arce.
En ella, el oidor describió, de manera extensa y en algunos casos, con horror, la fauna que abundaba en estas tierras durante la época colonia, y la relación que los indios tenían con ella. "Otros estragos y daños han hecho en diversas partes de estas provincias que admira; aunque con toda su fiereza hay muchos indios que se echan al agua y chapuzados debajo los atan de pies y manos, y dan cabo a otros indios que quedan en tierra, y así los sacan fuera del agua y los matan (...) Yo conté a uno treinta y cuatro dientes en cada una (andada), sin los colmillos con que atraviesa el hocico superior por dos agujeros que naturaleza le hizo", narra García de Palacio acerca de los temibles caimanes - "que propiamente son los cocodrilos"-, presentes en los esteros de la costa de Ahuachapán.
"Lo veo raro... pero está interesante", dijo el biólogo salvadoreño Ricardo Ibarra al conocer el grabado. Después de identificar las especies allí retratadas y su estado actual (ver recuadro), aunque con un evidente filtro europeo y mitológico, reflexionó que la importancia de la imagen de De Bry y del texto de García de Palacio radica en que "hablan de la fauna original del país, que era más grande y diversa de lo que tenemos en la actualidad pero que fue desapareciendo al ser desplazada por la agricultura" y la expansión urbana. "Es valioso -el dibujo- porque es de lo que menos se conoce en el país", subrayó.
Éste podría ser el punto de partida para realizar investigaciones con biólogos, historiadores, antropólogos y arqueólogos acerca del patrimonio natural precolombino, apuntó.
Descripción del grabado
El grabado de De Bry muestra parte de la fauna y flora nativa de El Salvador. 6) Felinos: Los dibujó como guepardos. Nuestro jaguar se extinguió en los años 50.4) Indígenas desnudos: El ideario del "buen salvaje" armónico con el ambiente.10) Oso hormiguero: Es conocido también como oso colmenero. Está en peligro.7) Cocodrilos: Especie propia de aguas salobres está en peligro de extinción.11) Masacuatas: Es la más grande del país. Vive en ambientes húmedos. 5) Unicornio: No existen pero en el contexto mágico de De Bry, lo vio posible.1) Rancho: Representación errónea de las casas de los indígenas del occidente.3) Río: Podría ser el retrato del río Lempa, el Michatoya o incluso el Paz.14) Alacrán: Hay de diversos tamaños y pueden ser muy venenosos. 12) Puma o cotuza: Es muy difícil identificar qué tipo de animal es por el dibujo.8) Iguanas: Es una especie nativa -comestible- que se encuentra amenazada. 13) Tacuacín: Pese a la cara, representa tacuacín corriente, nocturno.9) Cusucos: Amenazados por la depredación. Existe desde la prehistoria.2) Volcanes: A la europea. En 1576 hizo erupción el Volcán de Santa Ana.
El Salvador: Museos de guerra y paz
![]() |
| "No Matarás", del pintor salvadoreño Antonio Bonilla (1981) |
Quince años después del fin de la guerra, los museos salvadoreños mantienen una visión "sectorial" del tránsito hacia la paz
CARMEN MOLINA TAMACASPublicado en El Diario de Hoy, Miércoles, 10 de Enero de 2007
El próximo aniversario de los Acuerdos de Paz motivó al Museo Nacional de Antropología "David J. Guzmán" (Muna) a hacer una exposición especial: el texto original que, firmado en México por el gobierno salvadoreño y la comandancia guerrillera, puso punto final a 12 años de guerra.
Pese a que la ocasión es idónea, la población no podrá apreciar este patrimonio. La iniciativa fue conjunta entre el Muna y el Ministerio de Relaciones Exteriores, pero "nos quedamos con las ganas de hacer la exposición porque no se pudieron conseguir los documentos", explicó el director del museo, Gregorio Bello Suazo.
Los Acuerdos, dijo ayer una fuente de Cancillería, están en poder de Casa Presidencial; se prevé que su exhibición forme parte de las actividades que se realizarán en todo 2007, el Año de la Paz Social.
Los museos privados sí renovaron sus agendas. El ingreso al Museo de Arte será gratuito todo el 16 de enero; el museo de la Universidad Tecnológica inaugurará la muestra del fotoperiodista de guerra Iván Montecinos y el Museo de la Palabra y la Imagen presentará un libro de imágenes sobre Morazán (ver página 121).
Visiones parciales
La inexistencia de un Museo Nacional de Historia propicia que otras entidades, oficiales o privadas, muestren su versión particular de la guerra y su desenlace. Esto, no en alusión peyorativa, según historiadores y antropólogos consultados al respecto.
En el Muna, por ejemplo, la única referencia a la guerra la constituye un par de botas, un fusil inutilizado y la foto de un poblado rural marcado por los combates y la migración de sus habitantes.
"El museo es una institución que promueve la paz de manera permanente", dice Bello Suazo, aunque reconoce la necesidad de un espacio que explique el conflicto. Eso, dijo, vendrá más adelante, al remodelar el Muna.
El Museo de Historia Militar, de San Jacinto, data de 2002 y es el único que expone una copia de los Acuerdos de Paz, acompañada de una foto del presidente Alfredo Cristiani estampando su rúbrica. Para el director de la entidad, coronel Edgar Calvo, lo anterior, más el armamento incautado a la guerrilla y el testimonio gráfico de la desmovilización de los Batallones de Reacción Inmediata y los cuerpos de seguridad, evocan la transición de la guerra a la paz.
Su contraparte es el Museo de la Revolución de Perquín, Morazán, creado en 1993 y administrado por ex combatientes. "Se mantiene de las entradas. Es apolítico y no responde a ninguna corriente específica", explicó 'Felipe', uno de los encargados.
No obstante, la sigla END (Ejército Nacional Democrático) en el piso de sus salas, explica por qué gran parte de los objetos y fotografías en exhibición muestran una de las múltiples visiones de la ex guerrilla: la del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
El Museo de la Palabra y la Imagen, fundado por quien fuera la voz oficial de la clandestina Radio Venceremos, Carlos Henríquez Consalvi, se identifica con las personas y de las zonas afectadas durante la guerra y busca la preservación de la memoria histórica.
¿Museos islas?
El historiador Pedro Escalante Arce cree que es muy temprano, todavía, para hablar de una "historia de la guerra", ya que para muchas personas implica cicatrices o, peor aún, heridas abiertas.
"Debería tratarse ya de hacerlo", sostuvo, respecto a una investigación seria y responsable sobre las causas y consecuencias de la guerra y, la impostergable creación del Museo Nacional de Historia.
El antropólogo y director del museo de la Universidad Tecnológica, Ramón Rivas, abonó a la preocupación. "El tema es muy reciente, escabroso y doloroso y la academia, es decir las ciencias históricas, antropológicas y políticas no han profundizado al respecto".
Citó el ejemplo de países europeos como Alemania e Italia, cuyos museos y reflexiones académicas sobre las catástrofes bélicas surgieron a finales de los años 60, es decir, casi 30 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
Raymundo Calderón, catedrático de Etnología, sostuvo que los museos se quedan cortos en cuanto a la proyección social y educación de la población.
"Ese es su deber ser, asumir funciones educativas y científicas encaminadas al rescate de la memoria histórica", apuntó.
El rol del arte
La que ha sido por tres años la exposición permanente del Museo de Arte, Puntos cardinales, incluye pocas pinturas que se remontan a la guerra. Para el director de la entidad, Roberto Galicia, eso no implica un vacío, ya que desde que fue fundado, el Marte ha acogido referencias al tema: los pintores Carlos Cañas -especialmente su dramática serie Testimonios del 72- y Camilo Minero.
El pintor y muralista Mario Mata respeta los criterios aplicados por el Marte, pero no los comparte. Sería bueno, sugirió, incluir obra de otros artistas plásticos que dejaron su huella en los duros años de los 70 y 80.
Etiquetas:
Acuerdos de Paz,
El Salvador,
guerra civil,
MARTE,
MUNA
Científicos descubren nuevas orquídeas en El Salvador
![]() |
| Esta Sarcoglottis cerina fue elegida como la mejor especie terrestre en 2007. Foto: G. Salazar |
NOVEDAD En la I Convención C.A. de Orquideología, en El Salvador, reconocidos expertos identificaron especies y géneros nuevos para la ciencia
CARMEN MOLINA TAMACASPublicado en El Diario de Hoy, Domingo, 20 de Mayo de 2007
En febrero de este año, la "fiesta de color", en la que los miembros de la Asociación de Salvadoreña de Orquideología (ASO) expusieron muestras de sus colecciones, dio agradables sorpresas para la ciencia.
La Primera Convención Centroamericana de Orquideología en nuestro país tuvo varios visitantes de lujo: científicos de renombre internacional que han influido de manera determinante en las investigaciones que se realizan en este campo y en esta región. Y fueron ellos quienes detectaron importantes novedades entre los ejemplares que cultivan los aficionados a estas plantas. Hasta el momento son por lo menos ocho nuevos reportes, algunos para el país y otros para el mundo.
Entre los expertos que admiraron las colecciones locales figuraron Robert L. Dressler, considerado como el "padre" de la orquideología moderna en todo el mundo, cuyos estudios han servido de guía para otros expertos. Asimismo Gerardo Salazar, jefe del Herbario Nacional de México -uno de los más destacados de la región- y Michael y Margareth Dix, residentes en Guatemala y que han dedicado mucho tiempo al estudio de las orquídeas.
El equipo fue complementado por el botánico salvadoreño José Linares, quien labora en la Escuela Panamericana de Agronomía "Zamorano", de Honduras. Él explicó que las identificaciones de las nuevas orquídeas se realizaron tanto en la exposición de ejemplares como en expediciones en zonas propicias para su reproducción, como El Pital, en Chalatenango, y Montecristo, en Santa Ana.
El primer grupo hizo el descubrimiento durante el show de orquídeas en la Feria Internacional, de "varias cosas que por mucho tiempo habían pasado desapercibidas por sus propietarios, entre ellas una especie del género Oncidium (llamados popularmente en El Salvador chorizo con huevo)", explicó Linares.
Añadió que también detectaron algunas especies terrestres muy pequeñas, razón que lleva a confundirlas con otras. Tal es el caso de la Sarcoglottis assurgens y Sarcoglottis smithii. "Estas plantas eran propiedad de doña Carmencita Batlle de Hernández, entusiasta cultivadora de orquídeas raras y mimbro destacado de la ASO", destacó.
Posteriormente, en El Pital, los expertos colectaron muestras de una especie nueva para la ciencia del género Epidendrum.
El ámbito científico más que descubrir lo que importa es estudiar y publicar en revistas técnicas de renombre el análisis y las discusiones sobre los hallazgos. Salazar y Linares se encuentran en esta etapa.
"Todavía no se ha decidido qué nombre ponerle a esta plantas", añadió.
Colectar las muestras implica tomar partes de las orquídeas, como las flores, los frutos o ambos. El botánico indicó que dadas las condiciones climáticas de esta región montañosa, es sumamente difícil cultivarlas en San Salvador. Los especímenes son secados y estudiados; una vez que ha finalizado este proceso serán depositdos en el Herbario del Museo de Historia Natural (Muhnes).
Linares explicó que Salazar, en su calidad de experto, fue quien dictaminó que eran nuevos registros o especies nuevas para la ciencia. "En México existen herbarios y bibliotecas que cuentan con una gran cantidad de libros y muestras para comparación, así que es más fácil para ellos determinar si una especie es nueva para la ciencia, es un registro nuevo para un país o región, o simplemente si están bien identificadas. Además, tienen más profesionales dedicados a este trabajo", declaró.
"Ya estamos trabajando en la publicación de los resultados, lo cual a veces es un proceso engorroso pues pasa por varias revisiones de expertos en el tema, redacción y estilo, por lo que eperamos que sean publicados en un plazo de un año a un año y medio. La publicación se hará por medio de artículo científico, probablemente en la revista Mexicana de Biodiversidad", apuntó.
Emoción y orgullo
Linares indicó que encontraron dos plantas que nunca habían sido colectadas en El Salvador: una pequeña hierba terrestre del género Schiedeella y otra Epidendrum, el Epidendrum centradenia. Al visitar el Museo de Historia Natural se pudo corroborar la existencia, entre sus muestras, de otra especie nueva para la ciencia, esta vez del género Bletia, colectado por el biólogo de esa institución Gabriel Cerén, sostuvo.
En Montecristo lograron corroborar la existencia de un género nuevo para el país, denomiando Hexalectris, que sólo había sido colectado en México y Guatemala.
La señora Battle de Hernández ingresó a la Asociación Salvadoreña de Orquideología -de la que ahora es secretaria- en 1993 y dice que hace lo posible por crear un hábitat lo más parecido posible a la naturaleza.
Recordó que durante la convención, las conferencias impartidas fueron de extraordinario interés y la expedición para colectar muestras dio como resultado estos nuevos descubrimientos.
"El resultado de sus trabjos y hallazgos será publicado en conocidas revistas científicas. Como ve fue un evento de gran importancia par la Asociación", apuntó.
Etiquetas:
botánica,
El Salvador,
herbario,
orquídeas,
orquideología,
Zamorano
Tras el mito del "gatonejo"
La genética explica por qué los gatos y los conejos no pueden cruzarse
CARMEN MOLINA TAMACASPublicado en El Diario de Hoy, Lunes, 13 de Agosto de 2007
Catalina es todo un personaje en la playa El Tunco, del departamento de La Libertad. Usualmente deambula calmadamente entre los comensales de un conocido restaurante, dormita al sol, arrullada por las olas.
Pero si se enoja, como ha sido el caso cuando algún perro de la zona se le acerca, puede llegar a saltar enfurecida y propinar buenos arañazos.
No obstante, su fama se extiende más allá de carácter. Mucha gente llega preguntando por ella, es decir por "la gatoneja".
A simple vista, Catalina es una gata diferente al resto. No tiene cola y las patas de atrás son más largas que las de adelante, razón por la que es menos ágil para caminar. Pero, en definitiva, no es la hija de una coneja y un gato, como aseguran los lugareños y la voz popular.
VIAJE DE ULTRAMAR
"¡El 'gatonejo' no existe!", exclama el biólogo salvadoreño Ricardo Ibarra.
Si bien en la campiña salvadoreña han ocurrido varios casos de "gatonejos" en las décadas recientes, se trata de especímenes que de una u otra manera son descendientes de algún gato que llegó hasta aquí -de alguna manera- desde la Isla de Man, ubicada en el mar de Irlanda entre Inglaterra, Escocia y Gales.
Según especialistas irlandeses, junto con el Cymric, los gatos de Man -o gatos Manx- son de la única raza felina que carece de cola, lo que plantea desventajas para su equilibrio.
"Este rasgo es controlado por un solo gen: cuando ambos alelos son dominantes nace un gato con cola; si se presenta uno recesivo, nace un gato Manx; de ser ambos recesivos, el feto no completa su desarrollo", explica en el apartado "Gato Manx" de Wikipedia.org.
Un gato nunca podría fecundar a una coneja ya que se trata de dos órdenes diferentes, dice Ibarra. Para comenzar, los felinos son carnívoros y los conejos son herbívoros. "Su comportamiento reproductivo desde el celo, el apareamiento y la gestación son muy diferentes", apuntó.
Ha habido registros, dijo, incluso en El Salvador, de hibridación entre especies genética y evolutivamente muy similares, como los colibríes y las chiltotas.
Si bien el "gatonejo" es un mito popular, Catalina seguirá haciéndose de fama... y luego se echará a dormir.
Etiquetas:
El Salvador,
El Tunco,
gatonejo,
genetica,
La Libertad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






