miércoles, 23 de abril de 2014

Ciencia, mi nombre es Ciencia

El trabajo de campo es, quizás, el más emocionante para cualquier científico. Ya sea en ciencias sociales o naturales, aventurarse en lo desconocido, inventar formas de sobrevivir, recolectar datos, entablar relaciones con informantes, anotar en los diarios... nos llena de ideas y sueños.

Vaciar grabaciones, clasificar los datos y tabular es quizá menos excitante, ya no digamos los preparativos y el desarrollo de un informe, un análisis o una tesis.

Uno de los logros más importantes en la vida de cualquier investigador, especialmente en el área natural, es descubrir algo nuevo. Como en el periodismo: todos "cubren" pero muy pocos "descubren".

En El Salvador, hacer Ciencia es luchar contra todo. Por ello, aportar conocimiento nuevo debe ser reconocido y estimulado a niveles patrióticos. Pero pedir eso a los políticos es arar en el mar. La Ciencia, sin embargo, tiene sus propias formas de reconocer el esfuerzo y el empeño sincero. Una de ellas es perpetuar a quien identificó un especimen nuevo para un país o para la Ciencia en general, por medio del nombre.

La identificación de las plantas y animales se rige por las reglas estipuladas en los Códigos Internacionales de Nomenclatura Botánica y Zoológica (los cuales son independientes).

El Salvador es un inmenso laboratorio para cualquier tipo de Ciencia; pero son pocos los que han experimentado el paroxismo de la revelación, al momento culminante de determinar que lo que miran sus ojos no ha sido visto nunca por alguien más.

Como mencioné en el artículo sobre el recientemente publicado libro del Museo de Historia Natural, la creación de las colecciones se remonta a los años 70. En concreto, de acuerdo con el libro, el primer especimen de la colección de mastozoología fue un ratón (Lyomis salvini) colectado  en 1975 por Victor Helleybuck en la montaña de la Cueva de Cal, Parque Nacional El Imposible, Ahuachapán.

En esa misma época, dos pantas descubiertas en el Parque Nacional Montecristo (Metapán, Santa Ana) fueron bautizadas en honor a María Luisa Reina: Hampea reinae y Quetzalia reinae.

Posteriormente, una lagartija descubierta en el Parque Nacional El Imposible (Ahuachapán) fue nombrada por su descubridor (Köhler, 1999) en honor al ambientalista Francisco Serrano: Norops serranoi.

Norops serranoi. Fuente: http://eol.org/pages/962778/overview


La actual directora del Museo de Historia Natural, Eunice Echeverría, tiene dos distinciones tan altas, de esas que el dinero no puede comprar: su nombre y su apellido identifican a una planta y a un escarabajo, respectivamente.

Eunice Echeverría. Bióloga y directora del Museo de Historia
Natural de El Salvador. A la Izq. Eric Lemus, de la DPI.


El proyecto "Escarabajos dinástidos de Honduras, Nicaragua y El Salvador", junto al Museo de Historia Natural de Nebraska, Estados Unidos dio como resultado el hallazgo de dos nuevas especies para la ciencia: Cyclocephala melolonthina y Hemiphileurus euniciae.

Este último fue colectado en Soyapango (San Salvador) y estaba en la colección de la Universidad de El Salvador. Fue analizado y descrito por los doctores Bret Ratcliff y Ronal Cave.

Asimismo, durante las investigaciones del Herbario Nacional, Menjívar, Cerén & Morales descubrieron e identificaron en 2008 una nueva especie para la Ciencia: Meliosma echeverriae.

"Es un orgullo ser parte de un muy selecto grupo de salvadoreños que tenemos esta distinción mundial y bueno.... es un estimulo grande que te impulsa ha seguir trabajando, se siente bien que se aprecie el trabajo que se realiza", me confió Eunice.

Libro celebra la vida del Museo de Historia Natural


Es un paraje atípico en el centro de San Salvador. El camino sinuoso, amurallado por la vegetación, termina en un patio donde el sol irrumpe con fuerza. Así es el corazón del trópico.

La casona, que una vez fue habitada por los dueños de una finca, alberga una institución que lucha contra viento y marea por preservar una parte del patrimonio de El Salvador: El Museo de Historia Natural.

El espacio de las exhibiciones es reducido, pero expone 130 años de historia no sólo del patrimonio natural salvadoreño sino de quienes a su paso por sus escritorios y sesiones de campo han colaborado en la tarea de reconocimiento y valoración.

"El Museo de Historia Natural de El Salvador. Su inicio, su evolución y futuro" de la Dirección de Publicaciones e Impresos (DPI) es un libro necesario.

De forma precisa, hace un recuento de las fechas y acontecimientos más importantes en la historia de la conformación de las colecciones del Museo que se remonta a los decretos de 1883 y 1941. Las colecciones de Paleontología, Zoología y Botánica guardan formación indispensable para la toma de decisiones respecto a la conservación y manejo de la biodiversidad, ante el cambio climático, nuevas investigaciones y más.

La colección de Paleontología nació en 1978 y cuenta con 2,438 piezas de fósiles de mamóferos, invertebrados y plantas. La colección de rocas y minerales inició ese mismo año por iniciativa del investigador Stephen Perrigo. Contiene 174 rocas minerales y 346 rocas colectadas en distintas partes del país. La sección de Zoología está subdividida en malacología, aracnología, entomología, ictiología, herpetología, ornitología y mastozoología.

El Museo forma parte del Parque Saburo Hirao, en memoria del empresario japonés quien gestó la donación del terreno (1974) a nombre de la empresa textilera IUSA.

La investigación y expansión de las colecciones originales se detuvo durante la guerra civil (1979-1992) y han sufrido las consecuencias de terremotos e inundaciones. No obstante, entre los logros recientes están la restauración de sus instalaciones (2003) y la construcción de un anexo que alberga al Herbario Nacional, el cual cuenta con especimenes de 270 familias botánicas.

El Museo cuenta, además, con talleres especializados de conservación y restauración, taxidermia, servicios educativos y museografía, educación, museología y Biblioteca Especializada.

La publicación del libro, sin duda, dará un nuevo impulso al trabajo que realiza desde la dirección Eunice Echeverría.

sábado, 15 de marzo de 2014

"¿Por qué no hay población negra en El Salvador?"

Esa es una de las preguntas más frecuentes que me hacen, o que la gente hace, cuando surgen pláticas acerca de la "raza", como todavía llaman muchos a la diversidad étnica en el mundo.

Encontré en este blog un comentario al respecto, un lector me pidió que por favor escribiera sobre ese tema; le respondí que es un mito: los censos de población más reciente indican que hay una población cansada de ser invisible y reclama su lugar en la historia.

De la mano de académicos e investigadores, esos datos están saliendo a la luz paulatinamente.

El trabajo pionero en rescatar la impronta afrodescendiente en El Salvador se titula "La herencia africana en la identidad histórica salvadoreña", de Pedro Escalante Arce (1997). Le sigue la tesis para optar al grado de Licenciado en Historia de la Universidad Tecnológica de El Salvador de Carlos Loucel Lucha que se titula "Inserción social de negros y mulatos en las alcaldías mayores de San Salvador y Sonsonate durante el período colonial 1524-1821".

Loucel, quien destaca además como el primer historiador graduado en El Salvador, ha realizado otras investigaciones: "Negros y mulatos de San Geronymo Nejapa en el siglo XVIII" (un acercamiento desde lo local en la época colonial); aquí puede leerse también su ponencia "La presencia de los negros y mulatos en El Salvador colonial" para el segundo encuentro de Historia en la Universidad de El Salvador (2007).

Aquí una entrevista publicada en El Faro y aquí el video "Afrosalvadoreños, identidad negada" de La Prensa Gráfica:



Actualmente, el investigador trabaja en su tesis de maestría, la cual ha titulado "Clasificación de la población de Santiago Apóstol Apastepeque 1750-1824"; "en ella hago demografía histórica y trato de reconstruir las familias de los mulatos, españoles e indígenas", dijo al ser consultado para este post.

Como publicó en un artículo el antropólogo Ramón Rivas, El Salvador todavía tiene "una “oportunidad histórica” para enmendar el pasado, particularmente en lo relacionado con la eliminación de la discriminación racial que, para utilizar la terminología del antropólogo Mac Chapin, referente a la población indígena de El Salvador,  “invisibilizó” a muchos pueblos y yo digo también, eliminó a otros. 

El censo de población de 2007 "enumeró un total de 7.441 salvadoreños identificados como “negros de raza”. Dicho conteo muestra la existencia de una comunidad afrosalvadoreña que se niega a desaparecer, a pesar de las décadas de negación de la que han sido objeto, como colectividad étnica, por parte del Estado salvadoreño. Si bien el proyecto de blanqueamiento mental, social y cultural se desarrolló con éxito, en muchos poblados del territorio salvadoreño, como San Alejo, la población reconoce desde un mundo subalterno la presencia de afrodescendientes, evidenciándolos en la tradición oral, la religiosidad y la mitología, la cual que sustenta el arribo y distribución geográfica de los afrodescendientes en la zona y sus alrededores. Esta presencia étnica esta generalmente asociada a agentes negativos y a una simbolización originada desde la época colonial, que se ha mantenido vigente en el imaginario social no solo de San Alejo, sino de muchos poblados del territorio salvadoreño". Lo anterior es el abstracto del trabajo titulado "Imaginarios y discursos de la herencia afrodescendiente en San Alejo, La Unión, El Salvador", de los investigadores José Erquicia, Marielba Herrera y  Wolfgang Effenberger López.

A esa investigación se suma "Elementos Afrodescendientes en la religiosidad popular. El caso de San Benito de Palermo en el Oriente de El Salvador". Al respecto, Erquicia y Herrera muestran que "la identidad y los elementos culturales de los afrodescendientes se mantienen vigentes en la actualidad en el país."


"La prohibición expresa por parte del Estado salvadoreño es la Ley de Migración de 1933, la cual dice que no pueden entrar a El Salvador negros, chinos, gitanos, malayos y los conocidos como turcos. Pero dentro de los discursos de los gobernantes y elites vinculados al poder, existe una gran cantidad de posturas racistas, como era casi una generalidad en los países latinoamericanos de finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Sobre ese tema existen varios trabajos desde las ciencias sociales y las humanidades, en los cuales se puede profundizar más sobre la temática", indicó Erquicia.

Finalmente, el investigador Marvin Aguilar, elaboró el documental "Pieza de Indias", el cual da voz a los afrodescendientes: "Ellos son los grandes protagonistas de este filme, nosotros solo hemos intentado asomarnos a esa realidad para presentar la otra raíz del mestizaje salvadoreño: Africa.



viernes, 14 de marzo de 2014

"Nuevo lenguaje maya": Exabrupto artístico fuera de lugar en sitio arqueológico Patrimonio de la Humanidad

Título original: Joya de Cerén soporta un exabrupto artístico fuera de lugar
Por Ramón Rivas
Promover un cuento literario —si es que en este caso se puede hablar de literatura— no es malo; tampoco lo es promover determinados estilo de artes plásticas, sobre todo si se trata de gente joven que quiere proyectarse con su quehacer artístico. Sí es objetable que el sitio arqueológico Joya de Cerén, reconocido como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1993, y único sitio con ese elevado estatus en nuestro país, haya sido puesto en la mira por la artista Frida Larios y las autoridades de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SEC) para plasmar y lanzar al mundo lo que, en su ignorancia cultural, ellas creen que es lo correcto. ¿O será que se trata de alguna broma de mal gusto? Este importante y único sitio arqueológico, que hasta se puede llamar universal, por sus características atípicas, ha sido utilizado como soporte para plasmar las creaciones de la diseñadora gráfica arriba mencionada; y que sin tapujos, y como si fuera una verdad sustentada por investigaciones, dijo que persigue “formar nuevos conceptos y significados que tengan una mayor relevancia en nuestra vida contemporánea” (sic). Imagínese usted. La pregunta es: ¿Y en qué estudio se basa ella para tal afirmación? Con el patrimonio no se juega ni tampoco se debe prestar para plasmar ‘conceptos y significados’ que solo son imaginaciones particulares. Y es que Larios ha hecho una iconografía “glífica”, es decir, ha trazado glifos inventados; y esto, desde todo punto de vista, genera un “registro” falso. Lo grave del caso es, también, que en la entrada del museo hay una cédula introductoria de su propuesta en donde el visitante se encuentra, de sopetón, con glifos ficticios; glifos de erupciones volcánicas… Y es más, hasta de arqueólogos trabajando, con lo que, naturalmente, para un visitante serio y conocedor, no instruye sino que solo hace el ridículo. Considero que esto es imperdonable, ya que no podemos ir contra los resultados científicos, precisamente en ese lugar tan trascendental; que han sido y son proyectos de muchos años de investigación arqueológica y de ciencias afines los que lo descubrieron y preservado. Para mí, como antropólogo, es inaceptable que una diseñadora gráfica —y con todo el respeto que se merecen ella y sus diseños— venga a tratar de impresionarnos a los científicos nacionales y extranjeros, que por muchos años han investigado el lugar, con ese tipo de cosas disque modernas. Que muy bien haya calado su idea en las actuales autoridades de la SEC, para mí, no es de extrañar, pues al paso que va esta administración, y con las perniciosas decisiones que ha tomado, sus irresponsables son capaces hasta de lo impensable. No comprendo la actitud del Dr. Peyson Sheets. A lo mejor es parte de su diplomacia, para no entrar en contradicción con las actuales autoridades de la SEC. Este científico investigador —referente del lugar— afirma acerca de un tal libro para niños, que también se presentó en el sitio y cuya autoría es de la diseñadora gráfica Larios, que “es importante que los niños y los adultos de El Salvador lean este libro para que conozcan cuál es el patrimonio profundo e histórico” (sic). ¿Será que el Dr. Sheets ha participado en escribir este libro, para recomendarlo? Es más, él afirma que este nos hará comprender todo nuestro bagaje prehispánico cultural. Esto, a todas luces, es imposible. ¿Será que el Dr. Sheets quiere tomarnos el pelo? Debemos de tener mucho cuidado y seguir las recomendaciones de la Unesco en estos casos tan serios, ya que no se puede aceptar cualquier tipo de información antojadiza (dígase de una diseñadora gráfica inmersa en su mundo de fantasía y con deseos de promover su arte sin la asesoría indicada de los científicos en este campo). Y es que, con toda pompa, esta semana recién pasada, la SEC celebró el vigésimo aniversario del nombramiento de este imponente lugar por la instancia de las Naciones Unidas. Pero no acabo de entender esto. Y es vergonzoso que el director Nacional de Patrimonio Cultural, el Arq. Gustavo Milán, y su sequito de asesores, todos arquitectos, irresponsablemente y sin juicio profesional autorizará a la diseñadora gráfica para plasmar invenciones e “inspiraciones” personales en las paredes del museo de este sitio arqueológico, dando la impresión, ahora, de ser una agencia de viajes de una reconocida empresa de buses internacionales. Repregunto: ¿qué juicio han tenido las autoridades de la SEC para otorgar dicho permiso? Sabido es que, a finales de 2012 y principios del 2013, Milán y sus adláteres conformaron un comité científico para abordar este caso; todos eran arqueólogos de la misma SEC, que, sin lugar a dudas, no iban a llevarle la contraria a su jefe. Luego, dos arqueólogos externos fueron invitados al comité; pero estos, al escuchar la propuesta, no volvieron a asistir a las reuniones. ¿Se han reunido con los antropólogos o con los arqueólogos nacionales? Ahora se ha caído en un simplismo y en una mentira acerca del lugar, que si no se frena muy bien puede hacer retroceder años a la investigación seria lograda. ¿En qué país vivimos? ¿Qué estamos pensando en este sentido? Haga esto usted con sitios arqueológicos en Roma, Grecia, e incluso en el mismo México, y le aseguro que hasta lo pueden meter preso. Con el patrimonio de una nación no se juega, ni muchos menos se hacen cualquier tipo de invento o aseveraciones que no son ni siquiera seudocientíficas y que carecen de todo fundamento. Que quede claro que aquí no se está criticando el arte de la diseñadora; perdón, la artista. No estoy en contra de su obra; pero sí estoy en total desacuerdo con que se plasme un invento, un deseo y a lo mejor hasta un capricho en un sitio arqueológico que es patrimonio de la humanidad. Tampoco estoy de acuerdo con que su libro, “Aldea que fue sepultada por un volcán en erupción”, sirva de algún modo ahora para entender nuestra cultura ancestral. Aquí se pone sobre la mesa ese criterio; ese desconocimiento cultural. Es más, eso significa un atropello para la cultura y el patrimonio prehispánico de parte de las autoridades ministeriales de nuestro país. ¿Se habrá consultado al arqueólogo nacional gestor del sitio ante la Unesco o al director de arqueología encargado de los sitios arqueológicos del país? Parece que no. Imagínese usted qué pensarían nuestros antepasados, en esa parte maya si su escritura, que casi siempre era ceremonial, fuera trasformada y usada como decoración en un sitio en el que ellos vivían y conservaban según sus costumbres y creencias. Naturalmente, esto sería visto por ellos como una burla. Hasta lo hubieran defendido de alguna manera. Es inaceptable que dicha artista recomiende una interpretación propia y ofrezca directrices para comprender el lugar cuando estas no están cimentadas o sustentadas en una teoría científica respaldada por los especialistas. Y volvemos a caer en lo mismo: que en este país cualquiera llega y puede hacer lo que quiere. ¿Y la ciencia? ¡Está bien, gracias! Ahora solo falta que al payaso Merenguito se le antoje dar una función circense en este lugar, haciendo malabares con sus propios “glifos”, porque, según se ve, no tendría obstáculo alguno de parte de las autoridades de la SEC para presentar su número en medio de Joya de Cerén. Es indispensable que las autoridades de la SEC se informen de los requisitos para el resguardo de todos estos monumentos alrededor del mundo; por si alguna vez se permite ser intervenidos con otras interpretaciones; aunque estas parezcan juego de niños. Y si bien es cierto que las paredes del museo no son catalogadas como bien cultural, por el solo hecho de formar parte del complejo son incluidas en el sitio arqueológico; y esto lo debe de entender cualquier ciudadano, hasta el menos letrado… ¿En qué país vivimos?
*Director de Cultura. Universidad Tecnológica de El Salvador.
El artículo original fue publicado en el Diario Colatino.

Uso de drones para investigación científica en El Salvador


Enriqueta Ramírez
Directora de VIVAZUL El Salvador

Los drones son pequeñas aeronaves controladas desde tierra que combinan principios de aeronáutica y robótica, esto las vuelve capaces de sobrevolar extensas áreas y capturar imágenes desde distintas alturas y perspectivas. Actualmente se utilizan con fines variados, pero también se están convirtiendo en una herramienta muy valiosa que va a revolucionar las investigaciones científicas. El uso de los drones en la ciencia ya incluye en otros países el monitoreo de vida silvestre, documentación del varamiento de especies, registro de contaminación como derrames de petróleo, investigaciones polares, erupciones de volcanes y especialmente acontecimientos en el océano en donde ya han capturado maravillosos momentos como las relaciones entre ballenas y sus ballenatos.

En El Salvador, y porque no decirlo en la región, VIVAZUL ha tomado la iniciativa y ya ha comenzado a utilizar un drone modelo DJI Phantom para documentar muchas de sus actividades. Recientemente colaboramos con la investigación      “Mapeo y caracterización de pastos marinos en la Bahía de Jiquilisco, Usulután" que VIVAZUL realiza junto al Museo de Historia Natural y la Iniciativa Carey del Pacifico Oriental (ICAPO). El equipo que participa en esta investigación ya completó la fase de recolección de datos, y se encuentra preparando los resultados que incluirán información aportada por los sobrevuelos del DJI Phantom.  Las imágenes fueron tomadas con una cámara GoPro Hero 3  a bordo del drone, y afinan los hallazgos sobre la distribución de los pastos marinos en Jiquilisco gracias a que es posible volar más bajo que en una avioneta o helicóptero, pero a alturas suficientes para obtener tanto detalles como perspectivas amplias en alta resolución.

En un futuro se espera que sea cada vez sea más común a nivel global la incorporación de drones en misiones científicas porque son instrumentos más baratos que otras opciones para sobrevuelos, son más seguros pues no necesitan pilotos humanos a bordo, y son operados con tecnología más limpia como baterías recargables.

VIVAZUL mira con entusiasmo la infinidad de posibilidades con el uso de éste drone que aportará sin duda al conocimiento ecológico de El Salvador.


(La versión original de este artículo fue publicado aquí.)

sábado, 2 de marzo de 2013

Tras la verdad del caso Gerardi

La periodista guatemalteca Julie López presentó en Nueva York su libro “Muerte en el vecindario de Dios”, que presenta cabos sueltos, revela y ordenar la información sobre el crimen del arzobispo Juan Gerardi.

Julie López, periodista guatemalteca, en la presentación de su libro:
Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios (F&G Editores). CMT
Carmen Molina Tamacas
Especial para EDLP

Hace casi 15 años, Guatemala se estremeció con el brutal asesinato de su arzobispo, monseñor Juan Gerardi. Aun ahora, pese a un fallo judicial condenatorio para los principales implicados, el caso sigue abierto y causando polémica.
La búsqueda de la verdad sobre el sangriento crimen, ocurrido en la casa parroquial del Arzobispado hacia la medianoche del 26 de abril de 1998, llevó a la periodista guatemalteca Julie López a rastrear pistas, revelar datos escondidos y exponer cabos sueltos en una compilación de 480 páginas titulada “Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios”.
Este es el primer libro de López, quien se ha especializado en investigar casos relacionados con el crimen organizado transnacional, bajo el sello F&G Editores. Sus trabajos han sido publicados en BBC Mundo, Fox News Latino, Al Día (Filadelfia), The Miami Herald (Florida), y en Plaza Pública, Siglo Veintiuno, y El Periódico de Guatemala. Actualmente es colaboradora y columnista de El Diario/La Prensa de Nueva York.
“Mi principal preocupación era ser justa con todas las fuentes”, expresó la autora al presentar la publicación en la Cámara de Comercio Hispana de Brooklyn.
El conversatorio –al que asistieron varios paisanos de López, muchos de ellos radicados desde hace años en Nueva York- dio pie para que se abordaran aspectos polémicos de la coyuntura política actual de Guatemala, estremecida por el repunte de homicidios, la narcoactividad y la proximidad del juicio contra el ex presidente de la República y del Congreso, Efraín Ríos Montt.
El ex general golpista, junto a su compañero de armas, José Rodríguez, está acusado de genocidio y otros delitos de lesa humanidad, por su responsabilidad al frente del Estado durante el conflicto armado (1960-1996) que cobró la vida de al menos un cuarto de millón de víctimas.
El juicio, programado para agosto, fue adelantado por el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo para el 19 de marzo.

Cuarto de espejos
Monseñor Gerardi fue atacado a golpes con un bloque de cemento en el garaje de la casa parroquial, dos días  después que presidió la presentación del informe “Guatemala nunca más” del proyecto  Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi); éste denuncia y documenta decenas de violaciones a los derechos humanos durante la guerra interna de más de 30 años, en un 91 por ciento atribuidas a los militares.
La agresión fue tal que el reconocimiento legal fue posible gracias al anillo eclesiástico que portaba.
Julie López cubrió el crimen desde la madrugada del día siguiente, entonces reportera de sucesos del periódico Siglo Veintiuno. Entre las fuentes de información re-consultadas para este trabajo figuran desde los más cercanos colaboradores del prelado, pasando por las autoridades de la Iglesia Católica; funcionarios de gobierno, fiscales e investigadores, hasta los militares acusados y condenados por el crimen, así como expertos en criminología.
Uno experto en criminología forense, sin conocimiento previo del caso, analizó la escena del crimen e indicó que, sin lugar a dudas, se trataba de un típico caso de agresión homosexual, debido al ataque brutal dirigido contra el rostro del prelado.
Ante preguntas del público asistente, López respondió que su principal reto como investigadora fue luchar contra sus propios prejuicios, ya que tendía a pensar que los responsables eran los militares.
 “Un escrutinio más cercano del caso obliga a explorar las estructuras de poder mercenario (civil y militar) que no actúan a titulo institucional, pero que sirven a sus propios intereses económicos y políticos para sobrevivir, o a los del mejor postor en el Estado o en el crimen organizado. (…)  ¿El crimen lo fraguaron militares desplazados para perjudicar al ejército o al gobierno, o fue una venganza contra Gerardi por el Remhi en nombre de la vieja guardia de las fuerzas armadas? ¿Puede ser que secretos escandalosos, ajenos al móvil del crimen, fueron maquiavélicamente usados por los asesinos para alejar la atención de las pistas reales, o por conspiradores ajenos al crimen para manejar el caso según sus intereses políticos?”, son algunas de las inquietudes que plantea la autora en el libro.
“Hubo mucha presión de parte de los familiares de Gerardi, el Arzobispado y de organizaciones activistas que aseguraban que se trató de un crimen político. Este caso se prestó para que cierto sector del Ejército manipulara la información para hacer quedar mal al Gobierno”, reflexionó López.
La polémica ha marcado este caso hasta el día de hoy. Testigos, implicados e investigadores fueron amenazados, espiados y hasta asesinados –como el caso de José Obdulio Villanueva, uno de los tres militares condenados, asesinado en prisión. Recientemente, el director de Centros Penales de Guatemala fue destituido en medio de la escandalosa recaptura del ex capitán Byron Lima Oliva, quien fuera condenado junto a su padre Byron Lima Estrada, a 30 años de cárcel, por el asesinato de Gerardi.  Lima Oliva tenía había armado una red de apoyo tal que se le permitía salir con frecuencia y con comodidades, a realizarse supuestos tratamientos médicos.
El más estrecho colaborador de Gerardi, el sacerdote Mario Orantes, fue condenado a 20 años de cárcel por su complicidad en el crimen; él ha buscado insistentemente la libertad por medio de la redención de su pena. Sufrió un duro revés al ser inhabilitado por un Tribunal Eclesiástico para ejercer el sacerdocio.
De principio a fin, la actuación de las autoridades guatemaltecas ha sido cuestionada; comenzando por el  manejo de la escena del crimen –ubicada en el perímetro de seguridad del Estado Mayor del Ejército-; pistas aparecieron y desaparecieron como por arte de magia. “El caso Gerardi es como meterse en un cuarto de espejos, donde lo que es no parece y lo que parece no es, donde no casan muchas de las evidencias y teorías”, añadió.
Existe un apartado, además, que ahonda en la tensa relación entre el Ejecutivo y los militares en el inicio de la presidencia de Alfonso Portillo (2000-2004), quien habría contemplado al actual presidente Otto Pérez Molina –en ese entonces delegado ante la Junta Interamericana de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y agregado militar en Washington DC- para fungir como Ministro de Defensa.
“Imposible olvidar también que un investigador de la Misión de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA) le cuenta a Francisco Goldman (autor del libro “Arte del Asesinato Político” sobre el caso Gerardi) que el testigo Rubén Chanax le dijo que vio a Otto Pérez Molina parado frente a una tienda, a media cuadra de la escena del crimen, en compañía de Lima Estrada y dos personas más. El dato de Otto Pérez Molina no ventiló en el juicio. Otto Pérez Molina lo negó cuando Goldman publicó su libro, y una fuente diplomática asegura que en esa fecha (abril 26, 1998) OPM estaba en Washington DC. No deja de ser llamativo por qué surge esa información”, apunta su libro.
López asegura que  trató de ordenar “bien” la historia, controlar la información para que los lectores sean al final quienes juzguen y saquen sus propias conclusiones.
Los titulares de la Cámara de Comercio Hispana, Rick Miranda y Juan Carlos Pocasangre manifestaron su agradecimiento por haber sido la sede de una de las presentaciones del libro. En un viaje relámpago a Nueva York, la comunicadora guatemalteca también presentó su libro en la Universidad de Nueva York (NYU) y la librería Barco de Papel, de Queens.


FICHA
“Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios”
Primera edición, 480 páginas
Editorial: F&G Editores
Materia: Humanidades y Ciencias Sociales
ISBN: 978-9929-552-62-3
Valor: $27.00

Una versión editada de este artículo fue publicada en El Diario/La Prensa de Nueva York.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Importancia de la Literatura en El Salvador


Monumental investigación sobre la importancia de la Literatura en El Salvador, primera de una serie de publicaciones de la fundación AccesArte.

Escrito por la Dra. Tania Pleitez Vela.











Índice General:


Formación profesional: creación y crítica literaria
129 Autores
155 Grupos y talleres literarios
161 Investigación y crítica literaria
176 Producción y oficios de la edición
176 Breves antecedentes del oficio editorial
180 Editores y lectores profesionales
210 Corrección de estilo
215 Antologías
222 Traducción

225 Difusión de la producción literaria
225 Periodismo cultural y digital y publicaciones profesionales
243 Librerías
252 Gestión cultural
267 Otros espacios y eventos dirigidos a la cuestión literaria

269 Acceso y consumo del público de la cultura literaria
269 Educación y cultura
302 Red de Casas de la Cultura
304 Red de Bibliotecas Públicas
304 Espacios en la web

306 Preservación de los textos literarios
306 Bibliotecas públicas y universitarias
312 Centros de investigación y fondos bibliográficos
314 Derechos de autor

Enlace permanente con acceso a descarga:
http://www.scribd.com/doc/105335234/LITERATURA-Analisis-de-situacion-de-la-expresion-artistica-en-El-Salvador-por-Tania-Pleitez-Vela