sábado, 15 de marzo de 2014

"¿Por qué no hay población negra en El Salvador?"

Esa es una de las preguntas más frecuentes que me hacen, o que la gente hace, cuando surgen pláticas acerca de la "raza", como todavía llaman muchos a la diversidad étnica en el mundo.

Encontré en este blog un comentario al respecto, un lector me pidió que por favor escribiera sobre ese tema; le respondí que es un mito: los censos de población más reciente indican que hay una población cansada de ser invisible y reclama su lugar en la historia.

De la mano de académicos e investigadores, esos datos están saliendo a la luz paulatinamente.

El trabajo pionero en rescatar la impronta afrodescendiente en El Salvador se titula "La herencia africana en la identidad histórica salvadoreña", de Pedro Escalante Arce (1997). Le sigue la tesis para optar al grado de Licenciado en Historia de la Universidad Tecnológica de El Salvador de Carlos Loucel Lucha que se titula "Inserción social de negros y mulatos en las alcaldías mayores de San Salvador y Sonsonate durante el período colonial 1524-1821".

Loucel, quien destaca además como el primer historiador graduado en El Salvador, ha realizado otras investigaciones: "Negros y mulatos de San Geronymo Nejapa en el siglo XVIII" (un acercamiento desde lo local en la época colonial); aquí puede leerse también su ponencia "La presencia de los negros y mulatos en El Salvador colonial" para el segundo encuentro de Historia en la Universidad de El Salvador (2007).

Aquí una entrevista publicada en El Faro y aquí el video "Afrosalvadoreños, identidad negada" de La Prensa Gráfica:



Actualmente, el investigador trabaja en su tesis de maestría, la cual ha titulado "Clasificación de la población de Santiago Apóstol Apastepeque 1750-1824"; "en ella hago demografía histórica y trato de reconstruir las familias de los mulatos, españoles e indígenas", dijo al ser consultado para este post.

Como publicó en un artículo el antropólogo Ramón Rivas, El Salvador todavía tiene "una “oportunidad histórica” para enmendar el pasado, particularmente en lo relacionado con la eliminación de la discriminación racial que, para utilizar la terminología del antropólogo Mac Chapin, referente a la población indígena de El Salvador,  “invisibilizó” a muchos pueblos y yo digo también, eliminó a otros. 

El censo de población de 2007 "enumeró un total de 7.441 salvadoreños identificados como “negros de raza”. Dicho conteo muestra la existencia de una comunidad afrosalvadoreña que se niega a desaparecer, a pesar de las décadas de negación de la que han sido objeto, como colectividad étnica, por parte del Estado salvadoreño. Si bien el proyecto de blanqueamiento mental, social y cultural se desarrolló con éxito, en muchos poblados del territorio salvadoreño, como San Alejo, la población reconoce desde un mundo subalterno la presencia de afrodescendientes, evidenciándolos en la tradición oral, la religiosidad y la mitología, la cual que sustenta el arribo y distribución geográfica de los afrodescendientes en la zona y sus alrededores. Esta presencia étnica esta generalmente asociada a agentes negativos y a una simbolización originada desde la época colonial, que se ha mantenido vigente en el imaginario social no solo de San Alejo, sino de muchos poblados del territorio salvadoreño". Lo anterior es el abstracto del trabajo titulado "Imaginarios y discursos de la herencia afrodescendiente en San Alejo, La Unión, El Salvador", de los investigadores José Erquicia, Marielba Herrera y  Wolfgang Effenberger López.

A esa investigación se suma "Elementos Afrodescendientes en la religiosidad popular. El caso de San Benito de Palermo en el Oriente de El Salvador". Al respecto, Erquicia y Herrera muestran que "la identidad y los elementos culturales de los afrodescendientes se mantienen vigentes en la actualidad en el país."


"La prohibición expresa por parte del Estado salvadoreño es la Ley de Migración de 1933, la cual dice que no pueden entrar a El Salvador negros, chinos, gitanos, malayos y los conocidos como turcos. Pero dentro de los discursos de los gobernantes y elites vinculados al poder, existe una gran cantidad de posturas racistas, como era casi una generalidad en los países latinoamericanos de finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. Sobre ese tema existen varios trabajos desde las ciencias sociales y las humanidades, en los cuales se puede profundizar más sobre la temática", indicó Erquicia.

Finalmente, el investigador Marvin Aguilar, elaboró el documental "Pieza de Indias", el cual da voz a los afrodescendientes: "Ellos son los grandes protagonistas de este filme, nosotros solo hemos intentado asomarnos a esa realidad para presentar la otra raíz del mestizaje salvadoreño: Africa.



viernes, 14 de marzo de 2014

"Nuevo lenguaje maya": Exabrupto artístico fuera de lugar en sitio arqueológico Patrimonio de la Humanidad

Título original: Joya de Cerén soporta un exabrupto artístico fuera de lugar
Por Ramón Rivas
Promover un cuento literario —si es que en este caso se puede hablar de literatura— no es malo; tampoco lo es promover determinados estilo de artes plásticas, sobre todo si se trata de gente joven que quiere proyectarse con su quehacer artístico. Sí es objetable que el sitio arqueológico Joya de Cerén, reconocido como patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1993, y único sitio con ese elevado estatus en nuestro país, haya sido puesto en la mira por la artista Frida Larios y las autoridades de la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SEC) para plasmar y lanzar al mundo lo que, en su ignorancia cultural, ellas creen que es lo correcto. ¿O será que se trata de alguna broma de mal gusto? Este importante y único sitio arqueológico, que hasta se puede llamar universal, por sus características atípicas, ha sido utilizado como soporte para plasmar las creaciones de la diseñadora gráfica arriba mencionada; y que sin tapujos, y como si fuera una verdad sustentada por investigaciones, dijo que persigue “formar nuevos conceptos y significados que tengan una mayor relevancia en nuestra vida contemporánea” (sic). Imagínese usted. La pregunta es: ¿Y en qué estudio se basa ella para tal afirmación? Con el patrimonio no se juega ni tampoco se debe prestar para plasmar ‘conceptos y significados’ que solo son imaginaciones particulares. Y es que Larios ha hecho una iconografía “glífica”, es decir, ha trazado glifos inventados; y esto, desde todo punto de vista, genera un “registro” falso. Lo grave del caso es, también, que en la entrada del museo hay una cédula introductoria de su propuesta en donde el visitante se encuentra, de sopetón, con glifos ficticios; glifos de erupciones volcánicas… Y es más, hasta de arqueólogos trabajando, con lo que, naturalmente, para un visitante serio y conocedor, no instruye sino que solo hace el ridículo. Considero que esto es imperdonable, ya que no podemos ir contra los resultados científicos, precisamente en ese lugar tan trascendental; que han sido y son proyectos de muchos años de investigación arqueológica y de ciencias afines los que lo descubrieron y preservado. Para mí, como antropólogo, es inaceptable que una diseñadora gráfica —y con todo el respeto que se merecen ella y sus diseños— venga a tratar de impresionarnos a los científicos nacionales y extranjeros, que por muchos años han investigado el lugar, con ese tipo de cosas disque modernas. Que muy bien haya calado su idea en las actuales autoridades de la SEC, para mí, no es de extrañar, pues al paso que va esta administración, y con las perniciosas decisiones que ha tomado, sus irresponsables son capaces hasta de lo impensable. No comprendo la actitud del Dr. Peyson Sheets. A lo mejor es parte de su diplomacia, para no entrar en contradicción con las actuales autoridades de la SEC. Este científico investigador —referente del lugar— afirma acerca de un tal libro para niños, que también se presentó en el sitio y cuya autoría es de la diseñadora gráfica Larios, que “es importante que los niños y los adultos de El Salvador lean este libro para que conozcan cuál es el patrimonio profundo e histórico” (sic). ¿Será que el Dr. Sheets ha participado en escribir este libro, para recomendarlo? Es más, él afirma que este nos hará comprender todo nuestro bagaje prehispánico cultural. Esto, a todas luces, es imposible. ¿Será que el Dr. Sheets quiere tomarnos el pelo? Debemos de tener mucho cuidado y seguir las recomendaciones de la Unesco en estos casos tan serios, ya que no se puede aceptar cualquier tipo de información antojadiza (dígase de una diseñadora gráfica inmersa en su mundo de fantasía y con deseos de promover su arte sin la asesoría indicada de los científicos en este campo). Y es que, con toda pompa, esta semana recién pasada, la SEC celebró el vigésimo aniversario del nombramiento de este imponente lugar por la instancia de las Naciones Unidas. Pero no acabo de entender esto. Y es vergonzoso que el director Nacional de Patrimonio Cultural, el Arq. Gustavo Milán, y su sequito de asesores, todos arquitectos, irresponsablemente y sin juicio profesional autorizará a la diseñadora gráfica para plasmar invenciones e “inspiraciones” personales en las paredes del museo de este sitio arqueológico, dando la impresión, ahora, de ser una agencia de viajes de una reconocida empresa de buses internacionales. Repregunto: ¿qué juicio han tenido las autoridades de la SEC para otorgar dicho permiso? Sabido es que, a finales de 2012 y principios del 2013, Milán y sus adláteres conformaron un comité científico para abordar este caso; todos eran arqueólogos de la misma SEC, que, sin lugar a dudas, no iban a llevarle la contraria a su jefe. Luego, dos arqueólogos externos fueron invitados al comité; pero estos, al escuchar la propuesta, no volvieron a asistir a las reuniones. ¿Se han reunido con los antropólogos o con los arqueólogos nacionales? Ahora se ha caído en un simplismo y en una mentira acerca del lugar, que si no se frena muy bien puede hacer retroceder años a la investigación seria lograda. ¿En qué país vivimos? ¿Qué estamos pensando en este sentido? Haga esto usted con sitios arqueológicos en Roma, Grecia, e incluso en el mismo México, y le aseguro que hasta lo pueden meter preso. Con el patrimonio de una nación no se juega, ni muchos menos se hacen cualquier tipo de invento o aseveraciones que no son ni siquiera seudocientíficas y que carecen de todo fundamento. Que quede claro que aquí no se está criticando el arte de la diseñadora; perdón, la artista. No estoy en contra de su obra; pero sí estoy en total desacuerdo con que se plasme un invento, un deseo y a lo mejor hasta un capricho en un sitio arqueológico que es patrimonio de la humanidad. Tampoco estoy de acuerdo con que su libro, “Aldea que fue sepultada por un volcán en erupción”, sirva de algún modo ahora para entender nuestra cultura ancestral. Aquí se pone sobre la mesa ese criterio; ese desconocimiento cultural. Es más, eso significa un atropello para la cultura y el patrimonio prehispánico de parte de las autoridades ministeriales de nuestro país. ¿Se habrá consultado al arqueólogo nacional gestor del sitio ante la Unesco o al director de arqueología encargado de los sitios arqueológicos del país? Parece que no. Imagínese usted qué pensarían nuestros antepasados, en esa parte maya si su escritura, que casi siempre era ceremonial, fuera trasformada y usada como decoración en un sitio en el que ellos vivían y conservaban según sus costumbres y creencias. Naturalmente, esto sería visto por ellos como una burla. Hasta lo hubieran defendido de alguna manera. Es inaceptable que dicha artista recomiende una interpretación propia y ofrezca directrices para comprender el lugar cuando estas no están cimentadas o sustentadas en una teoría científica respaldada por los especialistas. Y volvemos a caer en lo mismo: que en este país cualquiera llega y puede hacer lo que quiere. ¿Y la ciencia? ¡Está bien, gracias! Ahora solo falta que al payaso Merenguito se le antoje dar una función circense en este lugar, haciendo malabares con sus propios “glifos”, porque, según se ve, no tendría obstáculo alguno de parte de las autoridades de la SEC para presentar su número en medio de Joya de Cerén. Es indispensable que las autoridades de la SEC se informen de los requisitos para el resguardo de todos estos monumentos alrededor del mundo; por si alguna vez se permite ser intervenidos con otras interpretaciones; aunque estas parezcan juego de niños. Y si bien es cierto que las paredes del museo no son catalogadas como bien cultural, por el solo hecho de formar parte del complejo son incluidas en el sitio arqueológico; y esto lo debe de entender cualquier ciudadano, hasta el menos letrado… ¿En qué país vivimos?
*Director de Cultura. Universidad Tecnológica de El Salvador.
El artículo original fue publicado en el Diario Colatino.

Uso de drones para investigación científica en El Salvador


Enriqueta Ramírez
Directora de VIVAZUL El Salvador

Los drones son pequeñas aeronaves controladas desde tierra que combinan principios de aeronáutica y robótica, esto las vuelve capaces de sobrevolar extensas áreas y capturar imágenes desde distintas alturas y perspectivas. Actualmente se utilizan con fines variados, pero también se están convirtiendo en una herramienta muy valiosa que va a revolucionar las investigaciones científicas. El uso de los drones en la ciencia ya incluye en otros países el monitoreo de vida silvestre, documentación del varamiento de especies, registro de contaminación como derrames de petróleo, investigaciones polares, erupciones de volcanes y especialmente acontecimientos en el océano en donde ya han capturado maravillosos momentos como las relaciones entre ballenas y sus ballenatos.

En El Salvador, y porque no decirlo en la región, VIVAZUL ha tomado la iniciativa y ya ha comenzado a utilizar un drone modelo DJI Phantom para documentar muchas de sus actividades. Recientemente colaboramos con la investigación      “Mapeo y caracterización de pastos marinos en la Bahía de Jiquilisco, Usulután" que VIVAZUL realiza junto al Museo de Historia Natural y la Iniciativa Carey del Pacifico Oriental (ICAPO). El equipo que participa en esta investigación ya completó la fase de recolección de datos, y se encuentra preparando los resultados que incluirán información aportada por los sobrevuelos del DJI Phantom.  Las imágenes fueron tomadas con una cámara GoPro Hero 3  a bordo del drone, y afinan los hallazgos sobre la distribución de los pastos marinos en Jiquilisco gracias a que es posible volar más bajo que en una avioneta o helicóptero, pero a alturas suficientes para obtener tanto detalles como perspectivas amplias en alta resolución.

En un futuro se espera que sea cada vez sea más común a nivel global la incorporación de drones en misiones científicas porque son instrumentos más baratos que otras opciones para sobrevuelos, son más seguros pues no necesitan pilotos humanos a bordo, y son operados con tecnología más limpia como baterías recargables.

VIVAZUL mira con entusiasmo la infinidad de posibilidades con el uso de éste drone que aportará sin duda al conocimiento ecológico de El Salvador.


(La versión original de este artículo fue publicado aquí.)

sábado, 2 de marzo de 2013

Tras la verdad del caso Gerardi

La periodista guatemalteca Julie López presentó en Nueva York su libro “Muerte en el vecindario de Dios”, que presenta cabos sueltos, revela y ordenar la información sobre el crimen del arzobispo Juan Gerardi.

Julie López, periodista guatemalteca, en la presentación de su libro:
Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios (F&G Editores). CMT
Carmen Molina Tamacas
Especial para EDLP

Hace casi 15 años, Guatemala se estremeció con el brutal asesinato de su arzobispo, monseñor Juan Gerardi. Aun ahora, pese a un fallo judicial condenatorio para los principales implicados, el caso sigue abierto y causando polémica.
La búsqueda de la verdad sobre el sangriento crimen, ocurrido en la casa parroquial del Arzobispado hacia la medianoche del 26 de abril de 1998, llevó a la periodista guatemalteca Julie López a rastrear pistas, revelar datos escondidos y exponer cabos sueltos en una compilación de 480 páginas titulada “Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios”.
Este es el primer libro de López, quien se ha especializado en investigar casos relacionados con el crimen organizado transnacional, bajo el sello F&G Editores. Sus trabajos han sido publicados en BBC Mundo, Fox News Latino, Al Día (Filadelfia), The Miami Herald (Florida), y en Plaza Pública, Siglo Veintiuno, y El Periódico de Guatemala. Actualmente es colaboradora y columnista de El Diario/La Prensa de Nueva York.
“Mi principal preocupación era ser justa con todas las fuentes”, expresó la autora al presentar la publicación en la Cámara de Comercio Hispana de Brooklyn.
El conversatorio –al que asistieron varios paisanos de López, muchos de ellos radicados desde hace años en Nueva York- dio pie para que se abordaran aspectos polémicos de la coyuntura política actual de Guatemala, estremecida por el repunte de homicidios, la narcoactividad y la proximidad del juicio contra el ex presidente de la República y del Congreso, Efraín Ríos Montt.
El ex general golpista, junto a su compañero de armas, José Rodríguez, está acusado de genocidio y otros delitos de lesa humanidad, por su responsabilidad al frente del Estado durante el conflicto armado (1960-1996) que cobró la vida de al menos un cuarto de millón de víctimas.
El juicio, programado para agosto, fue adelantado por el Tribunal Primero A de Mayor Riesgo para el 19 de marzo.

Cuarto de espejos
Monseñor Gerardi fue atacado a golpes con un bloque de cemento en el garaje de la casa parroquial, dos días  después que presidió la presentación del informe “Guatemala nunca más” del proyecto  Recuperación de la Memoria Histórica (Remhi); éste denuncia y documenta decenas de violaciones a los derechos humanos durante la guerra interna de más de 30 años, en un 91 por ciento atribuidas a los militares.
La agresión fue tal que el reconocimiento legal fue posible gracias al anillo eclesiástico que portaba.
Julie López cubrió el crimen desde la madrugada del día siguiente, entonces reportera de sucesos del periódico Siglo Veintiuno. Entre las fuentes de información re-consultadas para este trabajo figuran desde los más cercanos colaboradores del prelado, pasando por las autoridades de la Iglesia Católica; funcionarios de gobierno, fiscales e investigadores, hasta los militares acusados y condenados por el crimen, así como expertos en criminología.
Uno experto en criminología forense, sin conocimiento previo del caso, analizó la escena del crimen e indicó que, sin lugar a dudas, se trataba de un típico caso de agresión homosexual, debido al ataque brutal dirigido contra el rostro del prelado.
Ante preguntas del público asistente, López respondió que su principal reto como investigadora fue luchar contra sus propios prejuicios, ya que tendía a pensar que los responsables eran los militares.
 “Un escrutinio más cercano del caso obliga a explorar las estructuras de poder mercenario (civil y militar) que no actúan a titulo institucional, pero que sirven a sus propios intereses económicos y políticos para sobrevivir, o a los del mejor postor en el Estado o en el crimen organizado. (…)  ¿El crimen lo fraguaron militares desplazados para perjudicar al ejército o al gobierno, o fue una venganza contra Gerardi por el Remhi en nombre de la vieja guardia de las fuerzas armadas? ¿Puede ser que secretos escandalosos, ajenos al móvil del crimen, fueron maquiavélicamente usados por los asesinos para alejar la atención de las pistas reales, o por conspiradores ajenos al crimen para manejar el caso según sus intereses políticos?”, son algunas de las inquietudes que plantea la autora en el libro.
“Hubo mucha presión de parte de los familiares de Gerardi, el Arzobispado y de organizaciones activistas que aseguraban que se trató de un crimen político. Este caso se prestó para que cierto sector del Ejército manipulara la información para hacer quedar mal al Gobierno”, reflexionó López.
La polémica ha marcado este caso hasta el día de hoy. Testigos, implicados e investigadores fueron amenazados, espiados y hasta asesinados –como el caso de José Obdulio Villanueva, uno de los tres militares condenados, asesinado en prisión. Recientemente, el director de Centros Penales de Guatemala fue destituido en medio de la escandalosa recaptura del ex capitán Byron Lima Oliva, quien fuera condenado junto a su padre Byron Lima Estrada, a 30 años de cárcel, por el asesinato de Gerardi.  Lima Oliva tenía había armado una red de apoyo tal que se le permitía salir con frecuencia y con comodidades, a realizarse supuestos tratamientos médicos.
El más estrecho colaborador de Gerardi, el sacerdote Mario Orantes, fue condenado a 20 años de cárcel por su complicidad en el crimen; él ha buscado insistentemente la libertad por medio de la redención de su pena. Sufrió un duro revés al ser inhabilitado por un Tribunal Eclesiástico para ejercer el sacerdocio.
De principio a fin, la actuación de las autoridades guatemaltecas ha sido cuestionada; comenzando por el  manejo de la escena del crimen –ubicada en el perímetro de seguridad del Estado Mayor del Ejército-; pistas aparecieron y desaparecieron como por arte de magia. “El caso Gerardi es como meterse en un cuarto de espejos, donde lo que es no parece y lo que parece no es, donde no casan muchas de las evidencias y teorías”, añadió.
Existe un apartado, además, que ahonda en la tensa relación entre el Ejecutivo y los militares en el inicio de la presidencia de Alfonso Portillo (2000-2004), quien habría contemplado al actual presidente Otto Pérez Molina –en ese entonces delegado ante la Junta Interamericana de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y agregado militar en Washington DC- para fungir como Ministro de Defensa.
“Imposible olvidar también que un investigador de la Misión de Naciones Unidas para Guatemala (MINUGUA) le cuenta a Francisco Goldman (autor del libro “Arte del Asesinato Político” sobre el caso Gerardi) que el testigo Rubén Chanax le dijo que vio a Otto Pérez Molina parado frente a una tienda, a media cuadra de la escena del crimen, en compañía de Lima Estrada y dos personas más. El dato de Otto Pérez Molina no ventiló en el juicio. Otto Pérez Molina lo negó cuando Goldman publicó su libro, y una fuente diplomática asegura que en esa fecha (abril 26, 1998) OPM estaba en Washington DC. No deja de ser llamativo por qué surge esa información”, apunta su libro.
López asegura que  trató de ordenar “bien” la historia, controlar la información para que los lectores sean al final quienes juzguen y saquen sus propias conclusiones.
Los titulares de la Cámara de Comercio Hispana, Rick Miranda y Juan Carlos Pocasangre manifestaron su agradecimiento por haber sido la sede de una de las presentaciones del libro. En un viaje relámpago a Nueva York, la comunicadora guatemalteca también presentó su libro en la Universidad de Nueva York (NYU) y la librería Barco de Papel, de Queens.


FICHA
“Gerardi: Muerte en el vecindario de Dios”
Primera edición, 480 páginas
Editorial: F&G Editores
Materia: Humanidades y Ciencias Sociales
ISBN: 978-9929-552-62-3
Valor: $27.00

Una versión editada de este artículo fue publicada en El Diario/La Prensa de Nueva York.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Importancia de la Literatura en El Salvador


Monumental investigación sobre la importancia de la Literatura en El Salvador, primera de una serie de publicaciones de la fundación AccesArte.

Escrito por la Dra. Tania Pleitez Vela.











Índice General:


Formación profesional: creación y crítica literaria
129 Autores
155 Grupos y talleres literarios
161 Investigación y crítica literaria
176 Producción y oficios de la edición
176 Breves antecedentes del oficio editorial
180 Editores y lectores profesionales
210 Corrección de estilo
215 Antologías
222 Traducción

225 Difusión de la producción literaria
225 Periodismo cultural y digital y publicaciones profesionales
243 Librerías
252 Gestión cultural
267 Otros espacios y eventos dirigidos a la cuestión literaria

269 Acceso y consumo del público de la cultura literaria
269 Educación y cultura
302 Red de Casas de la Cultura
304 Red de Bibliotecas Públicas
304 Espacios en la web

306 Preservación de los textos literarios
306 Bibliotecas públicas y universitarias
312 Centros de investigación y fondos bibliográficos
314 Derechos de autor

Enlace permanente con acceso a descarga:
http://www.scribd.com/doc/105335234/LITERATURA-Analisis-de-situacion-de-la-expresion-artistica-en-El-Salvador-por-Tania-Pleitez-Vela

sábado, 28 de julio de 2012

Aprovechar el océano


Este artículo corresponde al Periódico Electrónico titulado "Educar a las mujeres y las niñas"


Beatriz Recinos enseña geofísica y oceanografía
 a estudiantes interesados en matemáticas y ciencias.


Nadia S. Ahmed es editora gerente de eJournal USA.

Beatriz Recinos no deja que ningún obstáculo se interponga en el camino de su educación. Como estudiante en la Universidad de El Salvador, Recinos se interesó por la oceanografía en una visita a la Institución Scripps de Oceanografía en San Diego (Estados Unidos) cuando era estudiante de secundaria y estaba visitando a familiares.
Cuando comenzó la universidad, Recinos sabía que quería estudiar oceanografía, pero no se ofrecía como una de las concentraciones académicas. De hecho, según explica Recinos, “no existe la Licenciatura de oceanografía en América Central. En Costa Rica ofrecen la titulación de biología marina, pero está demasiado lejos de donde vivo”. En lugar de ello, Recinos decidió especializarse en física. Si bien hay muchas mujeres que estudian química o biología en su universidad, no hay muchas que estudien física y no hay ninguna profesora de física. Pero Recinos piensa que a medida que más mujeres como ella inicien sus carreras en campos como la física, más jóvenes estudiarán estas disciplinas.
A pesar de las limitaciones, Recinos estaba decidida a estudiar oceanografía. En el año 2008, tuvo su oportunidad cuando se fue a estudiar durante un año a la Universidad de Humboldt, en Arcata (California), con una beca del programa Global Undergraduate Exchange Program (UGRAD) [programa global de intercambio para universitarios]. “Las clases me resultaron realmente interesantes. Fue la mejor experiencia para mí y para mi carrera”, según explica. En Humboldt, Recinos y los demás estudiantes de la carrera salían al mar a recolectar muestras y Recinos vivió su primera experiencia directa con la oceanografía. Cuando regresó a El Salvador, Recinos sabía que la oceanografía era su campo.
Sin embargo, Recinos también quiso devolver algo a su comunidad y despertar el interés por la oceanografía en otros estudiantes. Según explica: “Es una disciplina muy interesante porque [se] relaciona con las ciencias de la tierra y el calentamiento global”. Quería iniciar a los estudiantes en el estudio de la oceanografía para que pudiesen aplicar sus conocimientos para resolver desafíos globales como el cambio climático. “Es una experiencia muy positiva orientar a jóvenes estudiantes para [que] rectifiquen esos problemas”.
Recinos y una compañera suya del programa UGRAD, Fátima Soriano, recibieron una beca Fulbright “Construyendo un futuro mejor” para crear y enseñar dos cursos. Uno es un curso de geofísica para estudiantes de secundaria que incorpora lecciones de oceanografía en el plan de estudios. “Pueden aplicar lo que aprenden en física y matemáticas”, dijo.
Recinos ayudó a enseñar la clase hasta hace poco, cuando su agenda se volvió demasiado ocupada debido a que tenía una pasantía en una empresa local en la que aplica sus conocimientos de oceanografía a un proyecto de energía renovable. No obstante, todavía ayuda a enseñar la otra clase, un laboratorio de oceanografía para estudiantes de primer año de universidad. “Pueden empezar [a estudiar la oceanografía] desde el comienzo de sus carreras, a pesar de que no se ofrezca la concentración en oceanografía”.
Después de que Recinos se gradúe en 2012, espera cursar estudios de doctorado o realizar una maestría en oceanografía física o energía marina renovable con una beca Fulbright. “Me gustaría volver aquí y trabajar en proyectos de energía marina renovable aquí en El Salvador”, dijo. A través de la ciencia, Recinos espera contribuir a encontrar soluciones en cuestión de energía: “Una persona que sepa matemáticas, ciencia y tecnología pueden estar más atenta a los problemas de la gente y tratar de arreglar las cosas”.
Recinos ha demostrado que tiene el impulso de aplicar sus conocimientos para resolver los problemas y superar los retos. Para ella es importante “no dejar que nadie te menosprecie. Trabajar con ahínco y demostrar que uno también puede hacerlo”.


Tomado de:

http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/publication/2011/08/20110803141316x0.2836834.html#ixzz21xec0KXy

miércoles, 25 de julio de 2012

"Pulgarcito de América" no fue creación de Gabriela Mistral


Imagen del "Repertorio Centroamericano", donde Julio Enrique
Ávila publicó su artículo "El Salvador, Pulgarcito de América",
apelativo atribuido falsamente a la escritora chilena Gabriela Mistral

» El único registro que existe indica que la frase fue acuñada por el escritor Julio Enrique Ávila en 1946.

CARMEN MOLINA TAMACAS
Publicado en El Diario de Hoy, Martes, 27 de Octubre de 2009
La famosa frase que identifica a El Salvador como "el Pulgarcito de América" no fue acuñada por la Premio Nobel de Literatura Gabriel Mistral, sino por un escritor salvadoreño que podría haber sido condenado al olvido.
Esa afirmación se desprende del reciente estudio "El Salvador, Pulgarcito de América (1946)" de Julio Enrique Ávila", del investigador salvadoreño radicado en Estados Unidos, Rafael Lara Martínez.
Hoy, en la cuarta edición del Congreso de Agencias de Publicidad (CLAPS), Lara Martínez dijo que su hallazgo reafirma la urgencia de buscar las raíces de nuestra cultura con documentos "de primera mano".
La tradición oral indica que Mistral habría "bautizado" a El Salvador durante su visita en 1931; luego, la frase fue retomada por el poeta Roque Dalton en el inicio de su libro "Historias prohibidas del Pulgarcito".
"Para mi sorpresa, descubrí que Historias prohibidas del Pulgarcito (1974) —libro que se iniciaba con la "cita" de la chilena— representaba uno de los libros más estudiados del autor salvadoreño. Sin embargo, ninguno de las múltiples respuestas críticas de la obra roqueana se tomaba la molestia de rastrear el origen documental de la famosa frase. Les bastaba repetir la máxima en cuestión para asegurarle al lector instruido, pero ingenuo, que la chilena era su autora original. Acaso, llegué a la conclusión semanas después, más que críticos serían censores del dato primario que reseñaría hechos pretéritos. Este nuevo silencio alimentó aún más mi curiosidad. El título mismo de la obra más difundida de Dalton carecía de referente historiográfico objetivo", explica Lara Martínez en la crónica de su pesquisa.
El antropólogo y lingüista afirma que se "sumergió" en la obra de Mistral, con el objetivo de encontrar el origen de la cita; pero la más cercana dice: "en El Salvador se ha hecho en un mínimo de territorio un maximum de trabajo", localizada en la edición de La Prensa del 20 de septiembre de 1931.
"No obstante, la mayoría de personas que consultaba me aseguraba la autoría de la chilena remitiéndome a fuentes que rebuscaba con mayor ahínco y leía infructuosamente. De nuevo, ya sonaba a estribillo sin sentido, se me imponía el silencio o, acaso, la conciencia tardía de la experiencia que la poeta laureada y sus anfitriones habían vivido en el país. Hacía constar una distancia entre vivencia y palabra", afirma.
Al cabo, apunta Lara Martínez, la persona que le condujo al hallazgo definitivo fue el investigador literario Carlos Cañas Dinarte, quien le aseguró tener copia del documento original "con la frase canónica, repetida hasta el cansancio". "La letanía no le correspondía a Mistral sino a un poeta e intelectual salvadoreño olvidado de la primera mitad del siglo veinte: Julio Enrique Ávila (1892-1968). De ser así, Dalton demostraba su amplio conocimiento de la historiografía literaria nacional, a la vez que confesaba que un libre arbitrio antojadizo guiaba su reescritura de la historia oficial. Había que tergiversar a los clásicos".
Al día siguiente, lo primero que hice al llegar a casa fue consultar las historiografías canónicas de la literatura salvadoreña que tenía a mano. Todas anotaban la existencia de un corto escrito intitulado "El Pulgarcito de América" —más correctamente, "El Salvador, Pulgarcito de América"— pero no asentaban fecha exacta de edición ni mencionaban la fuente en la cual aparecía publicado. He aquí lo que referían sobre el autor y su obra.
Lara ha publicado un avance de esta investigación en el portal de la Asociación para el Fomento de los Estudios Históricos en Centroamérica.

Lea: 

El Salvador, Pulgarcito de América (1946) de Julio Enrique Ávila. Crónica de un hallazgo